CIENTIFICO GLOTÓN: El Color de las Hortalizas

Normal grande

Fundamentación

El color característico de las hortalizas depende de unas sustancias llamadas pigmentos. Estas sustancias tienen distintas funciones: unos ayudan a captar y usar la luz, y otros ayudan a las frutas y a las flores a destacar para  llamar la atención de los insectos y animales que dispersan sus semillas. Cada pigmento se asocia con distintas vitaminas, razón por la cual debemos tomar, en una alimentación saludable, toda clase de frutas y hortalizas de diferentes colores: rojas, verdes, púrpuras… Por ejemplo, la zanahoria contiene vitamina A y la lechuga A, B y C,
siendo las vitaminas necesarias para nuestro crecimiento y desarrollo.


 

Obejtivo

• Fomentar una dieta saludable
• Conocer la pirámide alimenticia.
• Diferenciar nutrientes
• Promover hábitos de vida saludable
• Aprender la información nutricional de los envases de diferentes alimentos  



 

Descripción

Cortamos las hortalizas en trozos pequeños y los echamos en un mortero con 5ml de alcohol 95 º. 

Trituramos la mezcla hasta que la disolución adquiera un color intenso y seguidamente filtramos la solución con
una servilleta.

Calentamos la solución unos minutos para concentrarla y colocamos medio centímetro de altura del filtrado en un
vaso.

Introducimos una tiza durante 3 y 5 minutos y retiramos la tiza, colocándola en un vaso con medio centímetro de
alcohol, por el lado contrario a donde se encuentra el extracto.

Observamos el fenómeno que sucede.
 

Destinatarios

Alumnos de Educación Primaria y alumnos con nee

Recursos

• Alcohol 95º
• Mortero
• Cuchillo
• Servilleta
• Zanahoria
• Tomate lechuga roja
• Espinacas


El color rojizo que reciben las frutas y verduras se debe al licopeno, un poderoso antioxidante, por lo que comer
tomates, pimientos o sandía te ayudará a prevenir el envejecimiento celular.

La zanahoria es rica en beta caroteno, un pigmento naranja que es precursor de la vitamina A. Esta vitamina es fundamental para la vista, ya que en el organismo se transforma en retinal que, junto a las células fotosensibles de nuestros ojos, hace que se mande un impulso nervioso a nuestro cerebro y podamos ver. ¡Come zanahorias!